Administra tu Blog

¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis


Archivo: Diciembre 2008

Lo primero que nos atrae de un hombre

macord 03/12/2008 @ 05:02

Las mujeres suelen ser menos obvias que los hombres al fijarse en el sexo opuesto. El cuerpo femenino, en concreto sus curvas, son los atributos en los que primero suelen reparar ellos. Recalco el 'suelen' porque nunca se puede generalizar. Obviamente, la primera toma de contacto con una persona es visual, pero ¿qué nos gusta en concreto a nosotras físicamente de ellos?

Las manos, la expresión de la cara, la sonrisa, la boca... para mí actúan como imanes o polos opuestos en un hombre. Me gustan con aspecto varonil y saludable, a ser posible atléticos, pero no es condición sine qua non. Lo que sí lo son, no lo puedo evitar, son las manos y la boca.
Las uñas largas, tipo guitarrista de flamenco -la del meñique largo es algo realmente abyecto-, o sucias, no las tolero. No puedo ni imaginarme que me pongan encima unas manos así. Recuerdo una película de Christian Slater en la que se veían sus manos en primer plano, unas manos como garras, de uñas medio largas y horribles... No es que me encantara, pero el atractivo que le encontraba desapareció para siempre.

La boca y cómo usarla
Una persona sonriente siempre resulta atractiva, sea hombre o mujer. Pero, en mi opinión, un hombre es besable o no en función del estado de su boca: aspecto de los dientes, hábitos de limpieza y visitas al dentista, porque todo esto se nota. Cómo use la boca (ejem) también es importante. Me refiero a que coma con la boca cerrada, que no se la pringue, que no acumule más saliva de la necesaria, que no la abra desmesuradamente al besarte llenándote de babas y, sobre todo, que diga las menos estupideces posibles. Léase todo esto con sentido del humor, por favor.

 
¿Sobre el resto del cuerpo?
Pasado el examen de las manos y la boca, hay que fijarse en el resto del cuerpo... Lo he hablado muchas veces con mis amigas y ninguna somos exigentes en este sentido, no necesitamos que el hombre en cuestión tena unos brazos tremendos y una chocolatina por vientre.

Tampoco se le mira mal porque esté algo pasado de peso. Pero si pudiéramos elegir... ¡qué tenga un buen culo, de esos que se marcan un poquito con los vaqueros! Por delante... es raro que una mujer se fije, a no ser que sea tremendamente evidente (esto se ve mejor en la playa), las mujeres no solemos fijarnos en los atributos sexuales de ellos. O al menos lo dejamos para más adelante...

Los ojos y la voz
Los ojos y la voz merecen capítulo aparte. Cómo te mira un hombre... ésa es la clave para que atraiga. Unos ojos bonitos, oscuros a ser posible, y una voz sugerente te acaban conquistando. Cuántas decepciones se ha llevado más de una al conocer en persona a esa voz rediofónica tan varonil...

Calvices a nosotras
A los que estáis preocupados por la pérdida capilar: a nosotras nos encantan con el pelo rapado, calvos incluso. ¿Serías tan indulgentes vosotros con nosotras en este sentido? A quienes tengáis cicatrices: a la mayoría nos parecen sexys. ¿Las arrugas? Os dan personalidad y hacen vuestra cara más atractiva, con más personalidad. ¿Pensáis lo mismo de nosotras? Chicas, ¿qué es lo que os atrae físicamente de ellos, lo primero en lo que os fijáis?

Ventajas y desventajas de hacerlo en la primera cita

macord 03/12/2008 @ 05:01

Toda conducta tiene sus consecuencias. Acostarse con alguien en la primera cita, también. Y nos afectará en un sentido negativo o positivo según las esperanzas que hayamos depositado en esa decisión. ¿Qué se puede esperar de tener sexo en la primera cita?

Muchas cosas. Algunas buenas y otras no tanto. Aunque, quizás, antes de hablar de ello convendría disponer de algunos datos. Un hecho cierto es que más de las tres cuartas partes de las mujeres suelen decidir acostarse en una primera cita.

Otro dato contrastado es que en más de la mitad de las ocasiones, las chicas no sienten orgasmos en sus primeras citas. Y, finalmente, otro hecho cierto es que las chicas suelen quedarse emocionalmente “enganchadas” al otro, con mayor facilidad que los chicos, tras mantener relaciones sexuales en la primera cita.

 
¿Un simple rollo?
Estos hechos, señalados por diferentes estudios independientes entre sí, dan, junto a los resultados de otras investigaciones (por ejemplo, que a la mayoría de las chicas jóvenes les resulta muy difícil distinguir, de verdad, entre un “rollo” y una relación con perspectivas de futuro), una imagen muy viva del comportamiento de las chicas en sus primeras citas.

Lo que plantea la pregunta sobre la razón por la que ellas aún tienen dudas al respecto. Porque lo cierto es que tales datos permiten establecer las pautas a seguir durante una primera cita. O, al menos, marcan lo que cabe esperar de ellas.

 

Fracaso 'orgásmico'
Como en otros órdenes de la vida, todo depende de las expectativas que pongas en esa relación. Si lo único que buscas es tener un encuentro sexual más o menos excitante y placentero, sin otros compromisos, adelante. Pero recuerda la realidad que muestran los datos referidos con anterioridad: si bien la mayoría de las chicas se inclinan por dejarse llevar por su enardecimiento en la primera cita, tales encuentros terminan siendo decepcionantes en una buena proporción de los casos; al menos, resultan menos placenteros de lo que prometían.

Desde un punto de vista meramente práctico, podría afirmarse entonces que acostarse con alguien en la primera cita casi te garantiza el fracaso orgásmico. ¿Por qué? Porque al no existir ningún compromiso por ambas partes, el grado de implicación en el placer del otro es mínimo. Y porque las dudas sobre si se está actuando bien o mal liquida cualquier espontaneidad en la relación. En tales circunstancias, las chicas tienen casi siempre las de perder, sobre todo si no se pelean ellas mismas su propio orgasmo, que es lo frecuente.

 
No hay nada de malo en acostarse en la primera cita o en cualquiera de las siguientes siempre que cada cual sepa lo que está haciendo y lo que cabe esperar de sus propios actos. Esto quiere decir que si lo que buscas es, simplemente, “un rollo”, puedes acostarte con el chico en esa primera cita si quieres..., pero no esperes más. Si es “un rollo” solo cabe disfrutarlo en ese momento. No cabe esperar que te vuelva a llamar o, si tú le llamas, que acepte volver a salir contigo. Otra cosa distinta es que en ese encuentro surja inesperadamente una cosa diferente (sentimientos) y el “rollo” se transforme en algo distinto. Pero para que tal cosa conduzca a buen puerto tiene que surgir en los dos miembros de esa pareja fortuita. En cuanto sólo afecte a uno de ellos, sólo producirá sufrimiento.

 
 
 

 

Si lo que buscas es simplemente "un rollo”, puedes acostarte con el chico en esa primera cita si quieres..., pero no esperes nada más
 
 
Si lo que te ha guiado hacia ese chico son tus sentimientos hacia él (un “flechazo”), no simplemente “enrollarte”, acostarte con él en la primera cita tendrá una significación muy diferente. Porque no irás con él a la cama simplemente para disfrutar de vuestros cuerpos sino como consecuencia de “algo más” que sientes que te liga a él y te hace buscar, también, el contacto emocional de ese primer encuentro sexual.

Si él se acuesta contigo por las mismas razones, estupendo, porque lo que haréis será subrayar desde el principio un compromiso, aunque sea efímero, que os conducirá a otros encuentros, sexuales o no. Pero si para él eres un “rollo”, disfrutarás, quizás, de ese primer (y probablemente único) encuentro sexual y poco más. En otras palabras: sufrirás porque no te has acostado con un chico real sino con un espejismo. O sufrirá él, si la situación se da al revés.

 
Sexo o amor
El problema es que las cosas no suelen estar tan claras en la mente de la mayoría de la gente. Suelen confundirse los “rollos” con sentimientos más profundos (crees tener muchos novios [donde se presupone una relación amorosa], cuando sólo tienes citas); se puede creer que por tener muchos “rollos” se es más querida y no es así: tu “popularidad” no reside en tu liderazgo o en tus valores personales, sino en tu facilidad para las relaciones fortuitas).

A veces se echa a perder una relación profunda por alternarla con “rollos” en la creencia de que se puede seguir picoteando en tales casos como se hace cuando una va de “rollo” en “rollo” sin mayores compromisos.

No hay nada de malo en acostarse en las primeras citas, pero debes saber desde el principio lo que estás haciendo, y a dónde te conduce.

Emocionalmente enganchada
Hacerlo, sin más, carecería de importancia si no fuera porque los estudios realizados al efecto muestran que las chicas no son tan inmunes como quisieran en las relaciones sexuales fortuitas. Suelen quedarse emocionalmente “enganchadas” con mayor facilidad que los chicos; ponen en ellas una emotividad y unas esperanzas superiores a la que, probablemente, desearían para un “rollo”.

Por eso resulta aconsejable para una chica que desea acostarse con alguien en la primera cita, que sepa por qué lo hace, lo que espera conseguir con ello, y lo que está dispuesta a arriesgar. Porque existen elevadas probabilidades de que termine esperando algo más donde, quizás, nunca hubo posibilidades de que lo hubiera.

¿Por qué somos infieles?

macord 03/12/2008 @ 04:59

A pocas personas les gusta que sus parejas le sean infieles. Sin embargo, las estadísticas señalan que la infidelidad, ocasional o recurrente, es bastante frecuente, lo que nos hace preguntarnos: ¿por qué somos infieles? ¿son más infieles los hombres que las mujeres?

 Y tú, ¿con qué famoso serías infiel a tu pareja? Nuestros usuarios lo tienen claro: Angelina Jolie, 'El Duque', Brad Pitt...

Este tema ha sido planteado en numerosas ocasiones. Y se ha saldado siempre atribuyendo a nuestra 'naturaleza' que tendamos a la fidelidad o que seamos infieles. Lo cierto es que en la Naturaleza se encuentran ejemplos de toda clase de fidelidades sexuales.
Existen animales que se emparejan y cuidan de los retoños sólo con un miembro de su especie, otros que tras la fecundación se desentienden del otro, otros que cuidando a la prole no dejan de tener relaciones sexuales con otros, etc.
Entre nuestros parientes los chimpancés, la promiscuidad parece ser la guía de machos y hembras. Según parece es porque eso facilita la transmisión de los propios genes y evita que otros atenten contra los cachorros (al no estar seguros de que no sean suyos).

 
Sin embargo, por esas mismas razones (asegurarse la transmisión genética y económica a los hijos propios), los humanos han determinado que las parejas sean fieles entre sí. Aunque no en todos los grupos humanos.

¿Qué es lo que sucede realmente de forma espontánea entre los humanos: la fidelidad o la infidelidad?

En busca de la pareja definitiva
Salvo que las normas sociales sean muy estrictas en impedirlo (y suelen serlo en diferentes sentidos), hombres y mujeres tienden 'por naturaleza' a experimentar con varias parejas hasta que en un momento dado encuentran una a la que consideran definitiva. A parte, la tendencia femenina es tener algunas parejas más antes de la 'definitiva' que los hombres.

El comportamiento es muy similar en los dos sexos: en ambos casos, tienden a seleccionar miembros del otro sexo (o del propio) físicamente atractivos para las relaciones más o menos ocasionales, y a otros con atributos más relacionados con la estabilidad y el compromiso en el cuidado de la prole para emparejarse “definitivamente”.

Los estudios existentes parecen decir que pese a la igualdad en este tipo de comportamiento, en las mujeres existe una tendencia a buscar esta pareja definitiva antes que los hombres (aunque se muestren abiertamente promiscuas en el empeño). Quizás, debido a una conciencia biológica de que los hijos deben tenerse de jóvenes, quien sabe.

Incluso entre parejas bien avenidas, es posible que uno de sus miembros o los dos sientan la necesidad de relacionarse esporádicamente con otros
 
Existe otra observación que no puede olvidarse. Cuando se han estudiado grupos humanos que conviven en condiciones de aislamiento sobrevenido (náufragos, tripulantes experimentales de balsas oceánicas como Ácali, etc.) todos ellos tienden a ser menos promiscuos de lo esperado y buscan emparejamientos; aunque mantengan contactos sexuales con otros por falta de respuesta de la otra persona.

Pero, quizás, esa búsqueda de emparejamiento definitivo tenga poco que ver con la sexualidad recreativa y esté más relacionada con la reproductiva. Porque lo cierto es que, incluso entre parejas bien avenidas, es posible que uno de sus miembros o los dos sientan la necesidad de relacionarse esporádicamente con otros. Otra cosa es que lo hagan por influencia de los frenos sociales).

 
Necesidad de variedad
La infidelidad está relacionada con la necesidad de tener variedad, porque la repetición aburre con el paso del tiempo. Cuanto menos importante sea esa necesidad, menos probabilidades habrá de infidelidad.

Esa necesidad de variación es propia tanto de hombres como de mujeres, aunque esté motivada por razones diferentes en unos y otros. Lo que no se sabe si esa diferencia es social o intrínseca. Una cosa es cierta: los hombres sobrevaloran el número de conquistas extraconyugales, mientras que las mujeres las esconden.

Hombres y mujeres ante la infidelidad
Cuando se analiza el comportamiento sexual humano, algunos estudios encuentran que los hombres suelen buscar, y desear, variación en las personas, aunque sea para hacer lo mismo.

Quizás por eso tiendan a consumir, en general, más pornografía que las mujeres; porque les ofrece variedad de personas (rostros) aunque todas hagan las mismas cosas una y otra vez. Y, quizás, también, busquen relacionarse con otras personas por la diferencia que eso les supone.

Somos infieles por naturaleza y fieles por conveniencia social
 
Las mujeres suelen desear y buscar la variación, no tanto en las personas, como en el tipo de actividad sexual que practican; aunque sea la misma persona la que la practique.

Quizás por eso, porque es la actividad sexual en sí y no la persona lo que les excita, se excitan incluso contemplando la cópula de unos chimpancés, como han mostrado algunos estudios, cosa que no sucede con los hombres. Cuando ellas buscan relacionarse con otras personas lo que desean es que les ofrezcan actividades sexuales que no practican habitualmente en sus casas. No buscan a otra persona sino otras practicas sexuales.

 

Parece, pues, que somos infieles por naturaleza y fieles por conveniencia social. Aunque, como en muchas otras cosas, afirmaciones tan tajantes como esta es probable que estén equivocadas.

 
 

Adios a la monogamia

macord 03/12/2008 @ 04:57

Cupido a veces tiene mala puntería y sus flechas acaban clavándose en los corazones equivocados. Por ello no queda otra que intentarlo una y otra vez, hasta dar con la persona adecuada. Pero, ¿existe el amor por el que suspiraban nuestros mayores? ¿Ese con el que el sacerdote sentenciaba “hasta que la muerte os separe”?

Estamos en el siglo XXI y el concepto de pareja ha cambiado. Ya no buscamos desesperadamente a alguien con el único fin de perpetuar la especie en familia y vivir eternamente juntos. Se fueron los fantasmas del ‘vestir santos’ y disfrutamos de nuestra individualidad. La pareja se convierte en un anexo a nuestras vidas, una manera de conseguir el bienestar íntimo. Este puntito hedonista nos hace huir 'como alma que lleva al diablo' cuando las cosas no van bien y rompen el equilibrio emocional. Entonces volvemos a iniciar un nuevo ciclo de soltería hasta que otro objetivo se cruza en nuestro camino.
Así nos vamos elaborando un currículum sentimental que no es más que el fruto de nuestro amor por el amor o simplemente consecuencia de un gafe eterno que nos hace equivocarnos una y otra vez. Una lista de conquistas que refleja una agitada, o menos agitada, vida sentimental. Así nace una nueva forma de entender las relaciones de pareja: la monogamia sucesiva. Mezcla de tradición y resarcimiento, una forma de vengar a unas abuelas que tuvieron que ‘aguantar’ hasta el final una situación impuesta por 'el qué dirán'.

 
Amor con fecha de caducidad
Los científicos nos han quitado un peso psicológico de encima. No somos seres pervertidos e insaciables que cambiamos de pareja por capricho, es la propia naturaleza quien nos marca nuestro sendero sentimental. Y es que, según los investigadores, el amor eterno es una utopía. El enamoramiento dura entre año y medio y cuatro. Así, continuar con la pareja más allá de este tiempo es ir ‘contra natura’, revelarse contra el instinto animal. El seguir o no con la relación dependerá de las bases humanas, sociales y sexuales sobre las que hayamos construido esta historia sentimental.

La ruptura más difícil siempre es la primera. El primer amor queda grabado a fuego en nuestro corazón y, lo que en ocasiones es peor, en la forma de entender las relaciones posteriores. Son retales sesgados de relaciones fracasadas que resultan muy poco constructivas para afrontar nuevos retos. Por eso las rupturas posteriores no suelen ser tan dramáticas. La felicidad que nos ha otorgado la fase de enamoramiento va a ser el arma secreta para ir construyendo habilidades que usaremos en el futuro, tanto para mantener la ilusión de una nueva pareja como para mantener la ilusión de nuestra propia vida, si decidimos disfrutarla sin compromisos.

Pero no hay nada por lo que preocuparse. El hombre tiene un instinto de supervivencia que le hace sobreponerse, una y otra vez, de los tropezones del vivir, sin perder la alegría de un nuevo amor. “El hombre de nuestra vida”, se convierte en “los hombres de nuestra vida”. Una media naranja con diferentes rostros que van curtiendo un listado de romances para algunos escandaloso, para otros racional.

 

Divorcio exprés
Cerca de 140.000 divorcios se registraron en España el pasado año, según la estadística de nulidades, separaciones y divorcios difundida por el Instituto Nacional de Estadística (INE). A pesar de parecer una cifra alarmante, estamos de enhorabuena, puesto que la tasa se redujo casi un seis por ciento con respecto al año anterior, 2006, rompiendo la tendencia al alza que se venía observando en los últimos años.
Muchos achacan la aprobación de la ley del “divorcio exprés” al ‘boom’ que se viene produciendo en España desde 2005, año en que comenzó su andadura. Así, terminaba 2006 siendo el tercer país con más tasas de divorcios de la Unión Europea. Un 48,1 por ciento fue el crecimiento de divorcios, en detrimento de las separaciones, que se produjo al aplicar esta nueva ley, según el Consejo General del Poder Judicial.

En este sentido, los expertos afirman que la reforma de la Ley de Enjuiciamiento Civil ha introducido muchas facilidades para acabar con las parejas, que se ahorran los trámites de separación previa y periodo de reflexión que, en algunos casos, derivaban en reconciliación. La libertad de elección trae en ciertas ocasiones la toma del ‘camino en medio’ como única solución.

 
 
 
 

 

 
Aligerar o no aligerar nuestro listado sentimental… esa es la cuestión
El primero… el amor inocente de la niñez; el segundo… un golfo con el que descubrí la palabra infidelidad; el tercero… un hombro en el que llorar; el cuarto… un ‘affaire’ cachitas de discoteca con el cerebro más vacío que el de Homer Simpson; el quinto… “el amor verdadero” que no llega a funcionar dios sabe por qué; el sexto… el séptimo… el octavo… Ahora que es el “amor definitivo”, ¿debo contarle mi historial sentimental o debo omitir ciertos capítulos de la vida? Éste es el eterno dilema.
Según la encuesta del Instituto Opina “Hábitos sexuales de los españoles”, el hombre confiesa una media de siete parejas sexuales en su vida, y la mujer, tres. ¿Es esto real? Socialmente, ¿conviene reconocer un pasado repleto de relaciones?

Culturalmente a las mujeres se les sigue inculcando la idea del amor eterno o, al menos, del amor duradero. Encontrar a un hombre virgen no supone ninguna actitud de alegría o tristeza para una fémina. Pero, ¿y para el hombre? Para muchos la virginidad se convierte en el ‘vellocino de oro’ que engrandece una ya de por sí hedonista hombría.

Pero, en general, en una sociedad que ha evolucionado hacia la igualdad, al menos en términos nominales, los hombres entienden y dar por hecho la vida sexual de sus parejas. El amor se vive de forma más libre, alguien con quién compartir, por ello se asume que una persona con cierta edad haya tenido varios amantes a lo largo de su vida e incluso hijos de estas relaciones, lo que no les impide volver a enamorarse. Así, sin quererlo, asumimos de forma implícita que el amor no es eterno, que nace y se va transformando a lo largo del tiempo, y que, igual que vino, un día sin darnos cuenta, ya no está allí.

Pero, ¿existen límites para que el número de amantes no resulte escandaloso? ¿Uno, diez, veinte? Al aceptar a una persona que haya tenido varias parejas a lo largo de su vida puede ofrecer como fruto relaciones más maduras si ha sabido aprovechar esa experiencia. Cuestión de percepción.

 
¿Síndrome de dependencia emocional o mala suerte?
¿Qué aprendemos al ir encadenando amores? Que estamos ante un problema de inmadurez afectiva o, simplemente, tenemos un gafe que no podemos con él. ¿Cómo diferenciar una situación de la otra? Responde a las siguientes preguntas: ¿Realmente te apetece tener una relación a largo plazo? Si es así, ¿te has fijado si los tipos que te atraen cumplen todos un perfil determinado? ¿Tienes una necesidad imperiosa de tener siempre alguien a tu lado, pero al final acaba saliendo todo mal? Si has contestado afirmativamente a alguna de estas cuestiones puede que esté sufriendo el “síndrome de dependencia afectiva”.

El síndrome de dependencia afectiva es la necesidad continua que tienen los individuos de estar siempre con alguien, es decir, la necesidad de sentirse queridos y acompañados. Esta situación extrema obliga a las personas que lo padecen a plantearse su vida en torno a la búsqueda del amor. Esta actitud puede aparecer de modo puntual en la vida de un individuo, ante relaciones muy pasionales, pero lo más normal es que sea una constante que determine un patrón de conducta emocional que derive en este fenómeno psicopatológico.

Si esta necesidad de amor tan fuerte fuera controlada por el ‘partenaire’ no tendría porqué derivar en relaciones marcadas por el sufrimiento y la insatisfacción. Pero, normalmente, el dependiente acaba siempre clavando su mirada en personas con características atractivas para ellos, pero poco aconsejables para el resto de los mortales: personas egocéntricas, particulares, dominantes y poco afectuosas. ¿El resultado? Después de un calvario de continuos abusos de poder, la relación acaba rompiéndose y el ciclo vuelve a comenzar con la búsqueda de otro individuo con rasgos similares, para evitar el miedo y la angustia a la soledad. Eso si es capaz de superar un 'síndrome de abstinencia' que le lleva a intentar, por todos los medios, volver con esa persona.

 

Ítems para detectar si somos presas del síndrome de dependencia emocional
 Necesidad extrema de buscar continuamente relaciones de pareja, planteándose la vida siempre al lado de alguien.
 Necesidad excesiva de estar en continuo contacto con la pareja, aún en las situaciones más inapropiadas, siempre y cuando no sea una actitud puntual derivada de problemas cotidianos, toma de decisiones o asunción de responsabilidades inmediatas.

 Elección frecuente de parejas hedonistas, egoístas, presuntuosas y hostiles, a las que se idealiza con sobrevaloraciones constantes de sus ¿cualidades?

 Subyugación a la pareja como medio de congraciarse con ella, lo que lleva al desequilibrio de la relación.

 Anteposición de la pareja sobre cualquier otra cosa, desatendiendo familia, amigos, trabajo y, como no, las propias necesidades.

 Terror ante una posible ruptura, aunque la relación sea un auténtico ‘vía crucis’, con intentos desesperados de reanudarla si finalmente se rompe.

 Autoestima por los suelos, con inconsciencia de las cualidades personales o minusvaloración de la propia persona.

 Obsesión por agradar a los otros, sacrificando los deseos personales en favor de impresionar con actos a los demás.

 Pavor ante la perspectiva de soledad.

 

 
 
 
 

 

 
El currículum sentimental de nuestros famosos
 Penélope Cruz. A nuestra ‘Pe’ le cuelgan romances al mismo ritmo que estrena películas. Comenzó a darse a conocer por el vídeo musical que gravó con Nacho Cano con el que vivió su primera historia de amor. Después, todo ha sido un ‘no parar’: Gigi Sarasola, ex de Marta Sánchez, Thomas Obermaier, un atractivo cámara de origen checo, de aquí el salto al Hollywood con la sonada relación con Tom Cruise, después vino Matthew McConaughey, durante el rodaje de “Sahara”, Orlando Bloom y Olivier Martínez (ex de Kylie Minogue) relaciones nunca reconocidas por la actriz, o Josh Hartnett, antiguo compañero de Scarlett Johansson. Ahora vuelve al producto nacional, con Javier Bardem, quizás el definitivo… al menos durante un tiempo.
 Inés Sastre. “En la variedad está el gusto” y este dicho lo cumple como nadie nuestra modelo Inés Sastre. Entre sus conquistas, un aspirante a Rey, Luis Alfonso de Borbón, un Güell de toda la vida, un divertido empresario de bien, Colate Vallejo Nájera, el playboy británico Tim Jeffries, el aristócrata belga Michel de Maleingreau, el multimillonario Neil Taylor, el aventurero Gilles Thornton, el escocés Simon Lovat, el italiano Maximiliano Bianchi... El empresario Alex Corrías ha sido el único que ha conseguido llevarla al altar, quizás por su inesperado embarazo. Un año después se han dado el adiós definitivo.

 Vicky Martín Berrocal. Saltó a la fama cuando se ennovió con el torero Manuel Díaz, con quien se casó y tuvo una niña. Después de su separación Vicky se soltó la melena: Álvaro Muñoz Escassi, Denilson, se habló hasta de Pepe Navarro. Su última conquista, Israel Bayón, empresario con el que vive una tormentosa historia de amor de idas y venidas.

 Lecquio. Antonia Dell'ate, Ana Obregón, Sonia Moldes, Sofía Mazagatos, Mar Flores, Susana Molina son sólo algunas de las historias que han protagonizado numerosas portadas de las revistas del corazón. Con María Palacios, su actual pareja, parece que está más cerca del altar… por segunda vez. ¿Será así capaz de quitarse ese letrero luminoso que le apunta como el eterno “Don Juan”?

 Ana Obregón. Antes de su sonado romance con ese ejemplar de hombre llamado Darek, ‘Anita’ ya aportaba un abultado currículum de novios. Aquí van algunos de ellos: Miguel Bosé, Alberto de Mónaco, Óscar Lozano, Alessandro Lequio, Rafael Camino, Davor Šuker, Miki Molina...

 Joaquín Cortés. Se lanzó a esto del papel cuché con al modelo Marisa Jara, la ex novia del cantante Manu Tenorio. Pero anteriormente también figuraban en su listado de romances la modelo María Pineda, uno de sus primeros amores, la actriz canaria Goya Toledo o Amparo Larrañaga. El más internacional y más sonado de todos ha sido el protagonizado con la top model Naomi Campbell, en cuya ruptura se habló de intento de suicidio. También complicada fue la historia que vivió junto a su ex asistente personal Kate Asumu, quién asegura haber tenido un varón del ‘espantado’ bailarín. Indonesia, una joven modelo marroquí, es su última conquista, aunque con esta ha dado el paso de irse a vivir juntos. ¿Suenan campanas de boda?

 

Ex pesados o agresivos

macord 03/12/2008 @ 04:44

Mantenle alejado de ti

 

¿Qué hacer si tu ex pareja no te deja en paz?, ¿te persigue a donde quiera que vas y no para de mandarte mensajitos por el móvil y de dejarte recados en el contestador de casa? ¿Y si asegura que te quiere para, acto seguido, amenazarte que si no eres de él no vas a ser de nadie? Mantente lo más alejada que puedas de estos tipos. Suelen resultar peligrosos.

Hay hombres que no entienden la palabra ‘Adiós’. No les cabe en la cabeza que hayas tomado la decisión de seguir tu camino sin él y deciden poner cualquier tipo de trabas que impidan que puedas continuar con tu vida en solitario, más cuando aparece alguien que te devuelve la sonrisa. Toda mujer, en algún momento de la vida ha tenido que soportar a este tipo de ex pesados incapaces de aceptar un NO por respuesta y que mantienen la extraña esperanza de volver, aún sin haberle dado ningún atisbo de ilusión. Pero, ¿qué pasa cuando la molesta mosca se convierte en un depredador paranoico y agresivo capaz de pasar a la acción?

Nunca sabemos, ni nadie nos puede asegurar, si nuestro ex novio, ex pareja, ex amante, ex marido…, estereotipo de hombre sencillo e incluso un poco tímido, puede llevar a cabo cualquier tipo de acción que haga peligrar nuestra integridad física o psíquica. Nadie nos puede asegurar que al dar el ‘Sí quiero’ no estemos firmando nuestra sentencia de muerte. Si no que se lo digan a las 62 víctimas de violencia de género que llevamos contabilizadas hasta ahora (octubre de 2008).

 

 

Su perfil
Los ex pesados, tanto si son agresivos como si no, tienen algo en común: en el momento que se obsesionan con la que consideran todavía su pareja se convierten en acosadores con una única idea en la cabeza: recuperar la relación amorosa. Muchos con el paso del tiempo se cansan o aparece otro objetivo en su punto de mira y deciden abandonar. Pero los más persistentes y desesperados pueden ir cambiando su actitud mutando del amor al odio y de ahí a la venganza: “si no eres mía, no será de nadie”.

El ex novio acosador es peligroso, nunca hay que jugar con sus sentimientos ya que no se sabe cómo puede reaccionar. Es posible que siempre esté pendiente de ti, de con quién entras, con quién sales, con quién hablas, qué compañero de trabajo te invita a una cerveza… De repente lo verás en los sitios más insospechados y simulará un encuentro casual. Recuerda que lo que en principio te puede hacer gracia e incluso sentirte alagada, acabará por cansarte, más cuando quieras iniciar una nueva relación y él no pare de espantarte a tus pretendientes. ¿Entonces qué? Nunca se cansará, sobre todo si ha visto una buena reacción por tu parte, así que lo mejor es mantenerte alejada de él y mostrarte desagradable con su postura desde el primer día.

Personalidad
Un ex rechazado que se convierte en perseguidor suele tener altos niveles de narcisismo y celos, sentimientos de humillación y sobre dependencia y deficiencia en sus aptitudes sociales. Este tipo de personas son muy persistentes y no es difícil que pasen del ‘buen rollo’ a la amenaza, la persecución e incluso el ataque.
 
Formas de acosar
Existe el acoso de tipo infantil en plan te mando flores, te voy a buscar al trabajo, te doy ánimos cuando estás decaída, te invito a un buen restaurante… eso sí ¡sólo como amigos! O el acoso explícito y violento, del tipo mensajitos amenazantes, daños a la propiedad ajena, vigilancia extrema, agresión...

El acosador ‘light’ es menos peligroso y más manejable, aunque igual de pesado. Son como los conejitos ‘duracell’ a los que no se les acaban nunca las pilas y siguen al pie del cañón… por si acaso. Para librarte de él, puede bastar con que se te cruce alguien en tu camino o se cruce en el suyo. En éste último caso, seguro que ya no volverás a saber nada de su vida porque habrá encontrado otra compañía en la que centrar todos sus esfuerzos.

Pero el perseguidor, el que vive pendiente de cada uno de tus movimientos y se mantiene al acecho, realizando llamadas telefónicas continuamente o dejando pequeños ‘avisos’ de su presencia, puede llegar a convertirse en tu peor pesadilla.

 

Stalking
Las nuevas tecnologías han hecho que renazca un nuevo tipo de acosador que ve en estas herramientas, cada vez más directas e invasoras, la panacea para conseguir su objetivo. Esta forma de acoso es conocida en psicología como stalking. Correos electrónicos, sms, chats, llamadas al móvil… una insistencia que vuelve loco a cualquiera. A un ex que se vale de lo último en ‘aparatitos’ para mostrar silenciosamente su presencia, no hay que perderlo nunca de vista. El stalking empieza como una simple molestia, poco a poco se convierte en un temor y acaba siendo una pesadilla.

Entrevista a Ángeles Muñoz Gallardo, psicóloga
Para ahondar un poco en la mente de estas personas que se niegan a aceptar una ruptura y de interferir en la vida de su ex, hemos entrevistado a Ángeles Muñoz Gallardo, psicóloga del Centro de Atención Psicológica 'PSICOMÁSTER' en Madrid.

Terra. Los que persiguen a sus ex ¿son personas enfermas?
Ángeles Muñoz Gallardo. Sólo si entendemos el concepto de 'enfermedad', en este caso 'Trastorno Psicológico', como comportamiento o conjunto de síntomas identificables que causan malestar o interfieren en la vida del sujeto. En estos casos se cumplirían ambos criterios ya que estas personas padecen emociones negativas intensas como ansiedad, ira, tristeza... producto de la interpretación que hacen de la separación y llevan a cabo comportamientos que interfieren en las relaciones que establecen con sus ex parejas y/o familiares. Aunque habría que reseñar que en la clasificación de trastornos mentales utilizada actualmente (DSM-IV. Cuarta edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, de la American Psychiatric Association) no aparece un diagnóstico que recoja este patrón, por lo que no podríamos decir que se trata de un trastorno psicológico claramente definido.

T. Cuando se rompe una relación muchos se van con otra, pero cuando se enteran de que sus ex han encontrado de nuevo el amor se vuelven locos. ¿Es esto una actitud machista que sigue hoy en día coleando en la sociedad? ¿Por qué les cuesta entender que las personas no son propiedad de nadie?
ÁMG. No existe una única respuesta a esta pregunta. Tendríamos que llevar a cabo una evaluación psicológica de la persona para atender a la idiosincrasia con la que nos encontramos.
En términos generales podríamos afirmar que desde una perspectiva psicosocial o cultural al hombre, mediante la educación, se le ha ido haciendo ver que el ejercicio del poder es una forma de control aceptada. Durante muchos años las relaciones de abuso en el modelo familiar y social han sido aceptadas como estrategias adecuadas para resolver conflictos. Además, estas personas suelen tener ciertos sesgos cognitivos relacionados con creencias equivocadas sobre los roles sexuales y la inferioridad de la mujer; suelen presentar una baja tolerancia a la frustración; presentan habilidades de comunicación limitadas y dificultad para expresarse a nivel emocional (suelen ocultar sus emociones); carecen de estrategias adecuadas para solucionar los problemas; y a veces presentan una baja autoestima.

T. ¿Cómo funciona en estos casos sus cabezas?
ÁMG. Los factores anteriormente citados explicarían que interpreten la separación como una situación amenazante. En algunos casos es la distorsión en la interpretación de la situación (la ex pareja inicia una nueva relación) la que explicaría la conducta. Se interpreta como algo que las otras personas están haciendo ofensivo hacia uno mismo. Que unido a la legitimación de la violencia y la dificultad para expresar y resolver problemas, implicaría llevar a cabo una conducta de coerción.
En otros casos la distorsión se expresa más bien en la creencia de que ese hecho significa la imposibilidad de retomar la relación que, unido a una baja autoestima, podría conllevar una magnificación de la pérdida. En otros es únicamente la legitimación del poder o abuso unido al déficit de habilidades para solucionar problemas, lo que explicaría en mayor medida el uso de la coerción para conseguir que vuelva a establecerse la relación. La terapia psicológica es la única vía para conseguir que estas personas aprendan un modo alternativo de afrontar la situación.

T. Amenazas, golpes... Cuando un hombre llega a estos extremos, ¿qué se puede hacer?
ÁMG. La forma idónea de responder a esta problemática sería que la persona que sufre el maltrato acudiese a una institución (Centro de la Mujer, Servicios Sociales, Asociación…) para que ésta le ofrezca los recursos adecuados (Residencia temporal, Medidas Judiciales, Tratamiento Psicológico…).

T. Si hay hijos de por medio, ¿cómo hay que llevar la situación, cuando su padre no deja de amenazar a su madre?
ÁMG. Es imprescindible la Terapia Psicológica para estos niños que han visto cómo la violencia puede ser un medio para conseguir cosas. El trabajo con ellos implicaría, fundamentalmente, que aprendiesen formas alternativas y funcionales de solucionar problemas. Y trabajar con ellos para fomentar su autoestima.

Ángeles Muñoz Gallardo, psicóloga Col. M-19669
Centro de Atención Psicológica “PSICOMÁSTER”
C/Lope de Rueda, 28 1º Ext, Izda. (Madrid)
www.psicomaster.com
 
 
 

 

¿Cómo actuar?
Las víctimas que han sufrido el acoso de un 'ex' pesado, coinciden en afirmar que durante el tiempo que duró esta ‘manía persecutoria’, sus relaciones sociales sufrieron un gran impacto negativo. Solían evitar acudir a eventos u ocasiones especiales por miedo a que se presentara allí. Los amigos creían que eran ellas la que alentaba esta situación o, al menos, que no hacían lo suficiente para acabar con ella. Incluso tuvieron que aguantar los celos de su nueva pareja por la excesiva atención prestada por la anterior relación. En casos más extremos, y ante el temor de sufrir algún tipo de daño, tuvieron que cambiar de trabajo y residencia, por miedo a convertirse en víctimas de violencia de género. Y lo pero de todo, al no ver resultados aparentes, tuvieron que soportar esa sensación de no estar haciendo las cosas bien, puesto que a cada paso dado, las cosas aparentaban ir a peor.

 

¿Qué puedo hacer?
Estrés, ansiedad, irritabilidad, falta de concentración, insomnio y fatiga, son sólo algunos de los efectos de una situación de acoso insostenible. Terminar con ello es responsabilidad de todos: en primer lugar de la víctima, que no debe tomarse nunca en broma estas reacciones y mucho menos sentirse alagada por ‘estas atenciones’; en segundo lugar de la sociedad, educando a hombres y mujeres por igual, eliminando del vocabulario la palabra posesión; y en tercer lugar de la ley, la policía y los trabajadores sociales, en los casos más graves.
Para los expertos, los errores más habituales que cometemos con los 'ex' insistentes es hacerles caso, para bien o para mal. Por ejemplo, a veces se sigue manteniendo encontronazos sexuales por comodidad, ‘mejor que con un extraño’, llegamos a pensar. Pero esto no hace que dar más alas a alguien que intenta recuperar una relación por encima de todo. También el permitir el diálogo, responder a sus mensajes, devolverle las cartas incluso sin abrir, significa prestar atención. ¿La solución? “El mayor desprecio es no hacer aprecio”, un refrán muy castellano que viene ‘como anillo al dedo’ en estas situaciones. Y cuanto antes mejor. Si se tarda tiempo en actuar, ya no es tan fácil que abandone su postura, pues ha invertido mucho tiempo y esfuerzo en llamar la atención y no lo va a dejar tan fácilmente.

 

En situaciones extremas
Existen situaciones extremas en las que se hace indispensable seguir unas pautas de comportamiento para mantener la integridad física, por mucho que esto comporte un cambio de vida. Cuando se siente sensación de peligro lo primero que hay que hacer es denunciar. A partir de aquí, estas pequeñas reglas pueden ayudar en el día a día:

 

Cambia la rutina. Utiliza diferentes rutas para ir al trabajo o volver a casa.
Mantén en sobre aviso a tus compañeros de trabajo de tu situación, incluso puedes enseñarles una foto de tu ex.
Estaciona el vehículo en áreas bien iluminadas y pide a alguien que te acompañe.
Si intuyes que te siguen, dirígete a una comisaría de policía, un centro comercial o lugares donde haya mucha gente. Puedes llamar la atención paras evitar que se te acerque.
Mantén cerradas todas las puertas y ventanas de tu casa.
Puedes pedir que te instalen un servicio de identificación de llamadas, te servirá como prueba en una denuncia por acoso.
Toma cada amenaza en serio, ya sea escrita o verbal. Llama a la policía y recaba toda la información y documentación relevante.
Nunca proporciones información personal en lugares donde puedas ser escuchada.
Desarrolla un plan de seguridad para ti y tus familiares en caso de que las cosas se compliquen. Es decir, establece un lugar seguro donde acudir o llamar a alguien cuando se presenten problemas.

Tener pareja, el secreto para encontrar la felicidad

macord 03/12/2008 @ 04:42

Las encuestas claman a gritos una realidad: las personas que tienen pareja son más felices. Aunque muchos nieguen este hecho y luchen tozudamente por su individualidad, todos anhelamos un amor correspondido, eso nos otorga un estado de catatónica felicidad del que no despertaríamos jamás.

El ser correspondido en el amor y disfrutar del sexo con la persona objeto de nuestras pasiones son factores que puntúan a favor de la felicidad. Pocas cosas resultan tan dolorosas como la ausencia de la persona querida, la soledad de un amor no correspondido o el estar unido a alguien por el que no sentimos nada. Por ello, el tener pareja sólo nos asegura nuestro bienestar si nos llevamos bien con ella. Las encuestas revelan mayores niveles de felicidad entre los que dicen tener una relación estable y duradera. Incluso son todavía más felices los que aún tienen a los hijos en casa.

Entonces ¿sólo los que tienen pareja son felices?, ¿sólo aquellos agraciados con las flechas de cupido disfrutan de la cara bonita de la vida?, ¿a los 'singles' se les tiene vetado este derecho? Según Eduardo Punset, abogado, economista, ex ministro y, sobre todo, escritor y divulgador científico, que presenta y dirige el programa Redes, una persona feliz se la reconoce “porque su capacidad de amar es mayor que su miedo”.

 

 

La chispa de la vida Coca-Cola lo tiene claro: la chispa de la vida además de encontrarla en sus tradicionales botellas de llamativa etiqueta roja, también se esconde tras el amor. Así lo ha revelado el informe presentado el pasado mes de marzo sobre “La Felicidad en España”. El estudio, basado en una encuesta realizada a 3.000 personas de edades comprendidas entre los 18 y los 65 años, indica que las personas que tienen pareja, viven en familia y no pasan apuros económicos son los más felices.

El tener pareja es un indicador importante a la hora de considerarse feliz. Aunque en nuestro país la mayoría de los encuestados considera que la salud es la principal condición para ser felices (37 por ciento), el amor es el segundo factor más importante, con un más que significativo 32 por ciento. El dinero (17 por ciento) queda relegado a un discreto tercer puesto, lo que indica que las cosas materiales no nos llenan en la vida. Del 73 por ciento de los entrevistados que tienen pareja, el 82,7 por ciento se considera “muy feliz”, frente al 17,3 por ciento de los que no tienen una relación. Es más, las personas que viven en hogares de entre dos y cuatro miembros se consideran más felices que las que están solas. Por su parte, el 14,5 por ciento de los que se declaran pocos felices viven solos, frente al 5,1 por ciento de los que dicen ser muy felices.

 

 

Los hombres, los que más sufren por la soledad
Una encuesta realizada por un portal alemán de búsqueda de pareja (Liebe.de) reveló que los hombres son los que más sufren cuando están solos. Más de un tercio de los varones solitarios encuestados deseaban una pareja para compartir su vida. Nada de ir de flor en flor, abogaban por una relación estable y seria. Mientras que en nuestro país, un grupo de investigadores acusaron “niveles significativamente más altos de soledad en todas las escalas: social, familiar y romántica” entre el sexo masculino que entre el femenino.

Después de una investigación por parte de la Universidad del País Vasco (UPV), donde se analizaron los aspectos sociales, familiares y amorosos de 517 personas, en su mayoría divorciados, basados en la Escala de Soledad Social y Emocional para Adultos (Scale for Evaluation of Social and Emocional Loneliness in Adults SESLA-S), los especialistas españoles no dudaron en afirmar que “los hombres se sienten más solos que las mujeres”. Dirigido por Sagrario Yárnoz, miembro del Departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológico, el estudio también reveló que son los divorciados quienes tienen el nivel de soledad romántica más bajo.

Todos estos datos también son avalados por la experiencia de los abogados, muy acostumbrados a ver casos en que hombres recientemente divorciados, se vuelven a casar en un plazo mínimo de tiempo, por miedo a estar solos. Reinciden mucho más, en esto del matrimonio, sobre todo cuando ya se tiene una edad. Superado el umbral de los 50 años, el hombre siente pavor a la soledad, mientras que para las mujeres de su misma ‘quinta’ la felicidad reside en otro pilares de la vida (familia, amigos…).
 
 
 
 

Amor bajo el microscopio
Hablamos de felicidad emocional en amores consolidados en el tiempo. Un estudio realizado en 1990 en Italia entre un grupo de estudiantes de nivel superior que aseguraron sentirse enamorados, indicó que las personas recién enamoradas presentaron algunos síntomas de Desorden Obsesivo Compulsivo (DOC), que produce, como su nombre indica, una obsesión por cosas insignificantes, como la necesidad de lavarse constantemente las manos o de comprobar una y otra vez si nos hemos dejado la luz del baño encendida. Por lo tanto, los amoríos de un momento pueden provocar ciertos estados eventuales de depresión, por ese estado de incertidumbre de si la relación llegará a buen puerto o no. ¿Por qué?

Bajo el microscopio el DOC presenta (o más bien ausenta) unos niveles inusualmente bajos de serotonina, un neurotransmisor asociado con la ansiedad y la depresión. En este sentido, los estudiantes tocados por Eros registraron niveles de serotonina un 40 por ciento más bajos que los compañeros que negaron la presencia de este sentimiento. Sin embargo, transcurrido un año de relación, los efectos bioquímicos de este neurotransmisor desaparecieron, regresando a la normalidad y, por tanto, a un estado de plena felicidad. Un descubrimiento colateral dentro del estudio fue el de los efectos que la serotonina provocaba en la sexualidad. A menores niveles en el cerebro, más actividad. Así se puede explicar la ansiedad por el sexo que se suele dar en esta primera fase de atracción y enamoramiento.

El desarrollo de tecnologías capaces de generar mapas de la actividad cerebral también ha contribuido a la comprensión de la “fisiología del enamoramiento”. Andreas Bartels y Semir Zeki, del Colegio Universitario de Londres, utilizaron Imágenes de Resonancia Magnética Funcional (fMRI, por sus siglas en inglés), que utilizan pulsos magnéticos inocuos para medir los cambios en los niveles de oxígeno que indican actividad de las células nerviosas, para el estudio de este estado del ser humano. Mientras estaban en el interior del escáner, los investigadores mostraron a los jóvenes que habían caído en las redes del amor fotografías de sus parejas, así como de sus amores platónicos (cantantes, actores, deportistas…). Zeki y Bartels señalaron cuatro zonas cerebrales que se activaron con estas imágenes, entre ellas las responsables de la sensación asociada con “mariposas en el estómago” y otra conocida por su respuesta a la euforia inducida por drogas, mientras que una más permaneció notablemente inactiva en la corteza prefrontal, que comúnmente se muestra sobreactiva en pacientes con depresión.

En esta misma línea se encuentran los estudios de Jack Pannksepp, químico de la Universidad Estatal Bowling Green, que afirma que en sus investigaciones se ha evidenciado que el cerebro produce opiáceos, grupo de químicos similares a las sustancias adictivas contenidas en ciertas drogas, cuando una persona se encuentra en trance profundo de enamoramiento, lo que le lleva a un estado transitorio de felicidad.

 

Amor, sexo y un mundo feliz ¿Qué si soy feliz?, pero ¿qué es la felicidad? Seguro que en más de una ocasión a la primera pregunta has contestado con la segunda. Cada persona tiene un concepto de la felicidad diferente. Definiciones hay muchas, pero todos coinciden que uno de los pilares sobre el que descansa es el hedonismo, es decir, disfrutar del placer por el placer. El sexo se considera una fuente de placer donde van a beber dos personas y si este acto va acompañado de amor, es muy fácil asociar estos momentos a la felicidad.

Por tanto, el sexo importa, y mucho. Las relaciones sexuales condicionan la felicidad y el tenerlas regularmente ayuda a sentirse bien con la pareja y con uno mismo. Nadie puede vivir plenamente con su pareja sin química sexual, las palabras a lo largo de los años no son suficientes. Sexo y amor van unidos en esto de la felicidad. Sólo tienes que mirar a tú alrededor: las personas enamoradas, con una vida sexual satisfactoria, se las ve sanas, felices, alegres. Pero, ¿por qué? La respuesta, como siempre, la encontramos en los laboratorios.

La plenitud en la vida sexual estimula la secreción de endorfinas, que son conocidas como las “hormonas de la felicidad”. Ellas nos hacen que nos sintamos tranquilos y satisfechos. Tener una vida sexual plena, tiene como consecuencia convertirse en una persona feliz. Aquí está la clave.

Pero nuestro cerebro tiene otros mecanismos para recargarse de las endorfinas si no se tienen relaciones sexuales. La risa, el ejercicio o realizar otras actividades que nos reporten placer, como quedar con las amigas o ir de compras, también son fuente de donde extraer esta sustancia. Por lo tanto, no se trata de andar a la carrera en busca de amantes que nos hagan liberar estas ‘hormonas felices’ cuando no se tiene pareja. Los sentimientos en la cama siempre juegan a nuestro favor.

En el libro Un mundo feliz, de Aldous Huxley, se describe un futuro en el que se han eliminado cualquier tipo de emociones para conseguir la felicidad. Los hombres se reproducen por clonación, las pasiones internas, que podrían dar lugar al sufrimiento, quedan eliminadas reduciendo el contacto físico exclusivamente a la consecución inmediata del placer. Es un mundo perfecto, del que se ha destronado el sufrimiento y, por tanto, las relaciones y los sentimientos. ¿Pero podemos encontrar en esta deshumanización la verdadera felicidad?

 

 

¡Salud!
Quién no ha sentido alguna vez esa embriagante sensación de estar enamorada: unas cosquillas te recorren todo el cuerpo cada vez que le ves, no paras de sonreír y saludar a todo el mundo, los problemas que ayer no tenían solución, hoy de repente se han evaporado, todo parece más bonito y alegre, caminas sobre algodones sin apenas rozar el suelo. Es una sensación maravillosa no sólo emotiva, también física. La piel se tensa y se ilumina, la circulación mejora, la digestión es más fluida, los dolores musculares desaparecen por ese estado de relajación, las defensas del organismo se refuerzan… en definitiva, el estar enamorados nos hace ser personas más saludables.

La ciencia actual atribuye la capacidad de enamorarse a complejas reacciones químicas cerebrales. Muchos son los mecanismos que se ponen en marcha en nuestro interior relacionados con el amor, la pasión, el deseo, la tranquilidad... Las feromonas aparecen por el simple contacto de unos labios, el sudor influye en la atracción, la dopamina, la progesterona, los estrógenos y los andrógenos, van unidos al deseo… Al mismo tiempo, el amor proporciona al enamorado que es correspondido un equilibrio personal físico y psíquico. ¿Se puede pedir más?

A medianos de los años noventa varias investigaciones ya habían demostrado que las personas optimistas superan antes las secuelas de un ataque cardiaco. No es que la felicidad cure, si no que nos protege de las enfermedades. Un estudio holandés concluye que ser feliz puede asegurar la longevidad. Como afirma el profesor Ruut Veenhoven, de la Universidad Erasmo de Rotterdam, ser feliz es tan eficaz como dejar de fumar, puesto que la felicidad es susceptible de alargar la vida entre 7,5 y 10 años. Si el amor nos asegura la felicidad y la felicidad nos asegura la salud, no nos queda otra: ¡enamorémonos!

 

Amor y deseo entre las sábanas presidenciales

macord 03/12/2008 @ 04:38

El último romance presidencial en saltar a las páginas rosas ha sido el de Nicolas Sarkozy y la ex modelo, y también cantante, Carla Bruni. Pero los excesos y apetitos carnales de los presidentes no es una novedad. ¿Quién no conoce el escándalo protagonizado por Clinton y su becaria? ¿Y la historia nunca desvelada entre Kennedy y Marilyn? ¡Bienvenidas a la erótica del poder!

Sonados romances o affaires de una noche han enmarcado el mandato de algunos presidentes, por encima incluso de sucesos políticos realmente importantes. Por ello, para muchas cabezas bienpensantes y de moralidad extrema, no resulta nada cómodo ver cómo su presidente pasea un amor dudoso sin respetar esa discreción que se le exige por representar en su persona a la propia nación. Esto es lo que les ha pasado a Sarkozy y Carla Bruni, quienes desde el primer día hicieron público un idilio algo controvertido que, finalmente, acabó en un matrimonio celebrado en el mismísimo Palacio del Elíseo.

Estrellas del mundo del cine, la música y sobre todo las pasarelas, son las favoritas de los máximos dirigentes. Pero también prostitutas e incluso becarias han caído en las redes tejidas sobre las sábanas presidenciales. La carne es débil y a veces resulta muy difícil no sucumbir a los encantos de estas jovencitas que se acercan, raramente enamoradas, como abejas a un panal de miel buscando, quizás, estatus social, prestigio o simplemente popularidad. De Mónica Lewinsky a Marilyn Monroe, pasando por Cecilia Bolocco. Es la unión del poder y la belleza. Un poder que se convierte en la principal arma de seducción de un presidente y, en ocasiones, también en su ruina.

Sarkozy y Carla Bruni han elegido el camino de ‘en medio’, fuera de cualquier pudor oficial, para dar a conocer su relación, pero la gran mayoría han utilizado sus influencias para ocultar sus andanzas nocturnas, como el mismísimo Jacques Chirac o François Mitterrand. Y es que, como afirma Carla Bruni, “La inteligencia es sexy”, ¿o realmente quiso decir el poder (social, intelectual, político o económico)? Para muchas, el mejor de los afrodisíacos. Por cierto, ¿alguien sabe dónde ligan los presidentes más influyentes del mundo?

 

  

Belleza y glamour en el Elíseo
Fueron los reyes indiscutibles del papel cuché el pasado año. Más de medio mundo siguió sus andanzas hasta darse el “sí quiero”. Ella ex modelo y cantante, él presidente de Francia, por el partido conservador (todo sea dicho). Entre ambos un amor raudo y veloz, por el que nadie apostaba… y siguen sin apostar.

Lo extraño de todo esto no es el romance en sí, si no todo lo que ha rodeado al mismo. Una compleja telaraña de maridos, novios y queridos, además de declaraciones previas nada favorecedoras a la relación. Por un lado Carla Bruni, coleccionista de amantes y defensora de la monogamia sucesiva, no duda en renunciar a relaciones largas en su búsqueda de la pasión. Además sus numerosas portadas de revistas “como Dios la trajo al mundo” suponen un handicap para su papel de primera dama. En el otro lado, Nicolas Sarkozy que apenas dos meses después de tener en sus manos el divorcio de Cecilia Ciganer, proclama al mundo un nuevo amor, a pesar de filtrarse unos SMS a su ex a ocho días de la boda con Bruni, en los que se decía “Si vuelves, anulo todo”.

Con estos antecedentes, pocos son los que apuestan por esta relación, sobre todo sus enemigos políticos que no paran de hablar de frivolidad. Trajes de YSL o Tom Ford, avión privado, paseos en yate, maletas y más maletas. Para muchos, conductas ‘fashionistas’ más propias de la jet set que de un presidente de una nación.

 

 

Bajo Rayos X
 Carla Bruni
Cuenta con una lista de novios y amantes en su haber nada despreciable. A Eric Clapton lo dejó por Mick Jagger, después estuvo con Osvaldo Muñiz, Donald Trump, Vincent Pérez, Arno Klarsfeld (abogado), Jean-Paul Enthoven (editor literario) y con su hijo Raphaël Enthoven, filósofo con quien tuvo a su único hijo.

 Nicolas Sarkozy
Se casó con Dominique Culioli, con la que tuvo dos hijos. Su segunda mujer, Cécilia Ciganer Albéniz, dejó a su marido Jacques Martin, por él. Se comenta que el amor surgió entre ellos durante la ceremonia de boda de ella oficiada por Nicolas. De esta relación nació Louis, en 1997. Y de aquí, a Carla Bruni. ¿Cuánto durará en esta ocasión el amor?
 
 
 
 

  
“Happy Birthday Mr. President”
¿Quién no ha visto alguna vez el vídeo en que Marilyn Monroe explota toda su sensualidad para felicitar públicamente al presidente de los Estados Unidos en ese momento, John Fitzgerald Kennedy? Con este acto quedó constancia que entre la actriz y el ‘hombre más influyente del mundo’ había algo más que cordialidad. Se rumorea que Marilyn estuvo tan provocativa en su felicitación que él se enfadó y desde entonces no respondió a sus llamadas. Así fue cómo comenzaron los problemas para la desdichada y quizás enamorada Norma Jean Baker, su nombre real.

Una chica de barrio con apariencia de ‘tonta’, pero con unas curvas de impresión que sabía explotar a su interés, ¿quién se podía resistir? John no lo hizo. Nunca se les vio en público juntos, pero la relación era un secreto a voces. Hicieron el amor por primera vez en los Ángeles, cuando Kennedy estuvo para la Convención Nacional Demócrata en 1960. Durante dos años, muchos fueron los encuentros sexuales de la pareja, tantos que llegó a preocupar a las altas esferas del país. Pero desde el famoso cumpleaños los contactos físicos desparecieron ya que el FBI tenía información del romance así que, de continuar, la imagen de la nación podría verse afectada.

Su trágica muerte, oficialmente por sobredosis de barbitúricos, la convirtió en un mito dentro y fuera de las pantallas. Una muñeca rota del voraz Hollywood, usada y abandonada por hombres poderosos. A pesar del tiempo que ha pasado desde que falleció, la duda se sigue manteniendo, ¿suicidio o asesinato? Está claro que para los Keneddy, Marilyn era un estorbo, fascinantemente atractivo, pero estorbo. Ésta es la encarnación de la cara amarga de la belleza, la fama y el poder.

 

 
Bajo Rayos X
 John Fitzgerald Kennedy
Se rumorea que perdió su virginidad a los 17 años con una prostituta en un burdel de Harlem. También se dice que su primera esposa fue Durie Malcom, una mujer de la alta sociedad de Florida. En 1953 John conoce a Jacqueline Bouvier, Jackie Kennedy y después Onassis, con la que contrae matrimonio. En su currículum se contabilizan cientos de chicas, como la periodista de televisión Nancy Dickerson, la modelo Pamela Farrington y la actriz Audrey Hepbrun, por la que estaba totalmente deslumbrado. Otras estrellas de Hollywood como Jean Simmons, Lee Remick, Angie Dickinson, Jane Mansfield o Sofía Loren, también pasaron por su cama pero, sin duda, la que más huella le dejó fue Marylin Monroe.

 Marilyn Monroe
La dulce Norma Jean Baker, víctima de abusos sexuales cuando apenas contaba con ocho años, se casó por primera vez a los 16 años, con un empleado de una empresa de aviación de 21 años. A partir de aquí, en su lista de amantes figuran un dramaturgo, Arthur Miller, un deportista, Joe DiMaggio, algunos actores de Hollywood, un presidente, John Kennedy, y un presidenciable, Robert, hermano de Kennedy con el que se dice que se lió por despecho.
 
 
 
 

  
La Lewinsky y su vestido azul
Uno de los escándalos presidenciales más sonados en los últimos tiempos fue el protagonizado, en 1998, por Bill Clinton y Monica Lewinsky. Linda Tripp, una secretaria amiga de Lewinsky, fue quien sacó a la luz esta historia gracias a unas grabaciones secretas de conversaciones telefónicas que mantuvo con la becaria sobre el idilio que había vivido en la Casa Blanca. Tras hacerse públicas, la joven Monica de 23 años admitió haber tenido sexo oral en el despacho oval, hecho que, en un principio, negó Clinton bajo juramento. Las pruebas irrefutables presentadas después, con la aparición de rastros de semen en un vestido azul, obligaron a Bill ha admitir el ‘romance’ con estas palabras: “Hice algo por la peor razón posible. Sólo porque podía hacerlo”.

Esta historia culminó con una acusación penal en contra del presidente por un delito de perjurio y obstrucción a la justicia en una demanda por acoso sexual que tuvo como resultado, después de meses de testimonios conflictivos y reclamos legales, la absolución de todos los cargos. Pero este hecho le hizo daño a su imagen, quedando como un mentiroso delante de todo el mundo y de su propia mujer, quien amenazó con dejarle y alejarlo de su hija Chelsea. Sin embargo, el matrimonio ha salido adelante por encima del caso Lewinsky. A pesar de que se afirma que Hillary se quejaba a su marido diciendo “Bill, necesito hacer el amor más de dos veces al año”, siguen juntos y se les ha visto muy unidos en la campaña en la que ella luchaba por representar a los demócratas en su ascenso a la presidencia. Si lo hubiera conseguido, ¿tendríamos becario en el despacho oval?

 

 
Bajo Rayos X
 Bill Clinton
Las acusaciones de infidelidad marital siempre han planeado sobre Bill. El 42º presidente de Estados Unidos conoció a Hillary Rodham en la Facultad de Leyes de Yale y la convirtió en su jefa de campaña en las elecciones para el Congreso, en 1974. Un año después ya estaban casados, a pesar de los rumores que relacionaban a Clinton con sus colaboradoras. El periódico The Star afirmaba a toda página: “El candidato demócrata Bill Clinton fue infiel con Miss América”. Después de hacerse público esta historia apareció Gennifer Flowers, una ex cantante de un club nocturno, quien aseguró que había sido su amante durante doce años. Se dice también que Bill se encargó de ocultar la paternidad del hijo que engendró con Ann Williams, una prostituta negra. Hasta que apareció Mónica Lewinsky, quien puso ‘patas arriba’ el país.
 
 
 
 

  
El harén de “Il cavaliere”
El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, más que por su política de tintes mafiosos y autoritarios, es conocido por sus salidas de tono misóginas y por su atracción por las mujeres bellas. Por ello, no es nada raro que le hayan pillado en situaciones como las captadas por el Corriere della Sera, en las que se ve a “Il cavaliere” rodeado de cinco jovencitas en su mansión de Cerdeña.

Pero no sólo estos hechos han hecho tambalear los cimientos de su matrimonio con Veronica Lario, también su boca y sus largas manos han provocado la ira de su actual esposa. Así, hace un tiempo Lario obligó a su marido, con quien lleva 28 años de relación, a que la ofreciera una disculpa pública en La Reppublica después de coquetear y lanzar piropos en una fiesta a la modelo venezolana Ayda Yespica (“Con vos iría a cualquier parte”), y a la artista Mara Carfagna (“Si no estuviera casado con vos me casaría”), actual Ministra de Igualdad de Oportunidades en el gabinete de Berlusconi. Los elogios para dichas mujeres fueron “ocurrencias dichas sin pensar, palabras galantes y frivolidades de un momento”, argumentó en su momento Berlusconi.

 

 
Las perlas de Berlusconi
Silvio Berlusconi siempre se ha caracterizado por su capacidad de abrir la boca con frases machistas que quedarán para la historia de Italia. Éstas son algunas de la perlas ‘berlusconianas’:

 “Zapatero tendrá dificultad en gobernar con tanta ministra”. El primer ministro italiano bromea sobre el gabinete de Zapatero con calificativos como “demasiado rosa”.

 “La izquierda no tiene gusto, ni siquiera cuando se trata de mujeres. Nuestras candidatas son más hermosas. En el Parlamento, no hay comparación”. Sin comentarios.

 Otra frase que demuestra que para Berlusconi las mujeres son simples floreros es la siguiente: “Otra razón de peso para invertir en Italia es que tenemos bellísimas secretarias… chicas soberbias”.

 A las seguidoras más veteranas se atrevió a calificarlas en un mitin de “sección menopausia”, él, a sus operadísimos 72 años, y las exhortó a hacer pasteles para sus seguidores.

Ante esto, Verónica Lario que había mostrado su carácter cuando le obligó a disculparse en público por su actitud denigrante para con ella, ahora agacha las orejas con el siguiente comentario:

 “La mujer debe ser el ángel moral del hogar” y “siempre debe estar dispuesta a ofrecer una caricia o a servir a través de simples gestos hogareños”. Además, la ‘dulce esposa’ afirma que las mujeres no pueden dejarse llevar por el poder ni por el dinero, algo que se engloba dentro de las tareas de los hombres. Según sus palabras, “ellos deben conocer ese papel tradicional que le corresponde a la mujer”.
 
 
 

 

  
Carlos Menem y Cecilia Bolocco, 34 años de diferencia y un escándalo
Carlos Saúl Menem, presidente de Argentina de 1989 a 1999, probó de la medicina de la infidelidad en su segunda esposa Cecilia Bolocco.

Mujeriego empedernido, y amigo de fiestas donde las féminas eran el plato fuerte de la velada, conoció en 1999 a Bolocco, una celebridad latina en Estados Unidos y ex Miss Universo chilena, gracias a la entrevista que la rubia le efectuó para su programa de Canal 13, La Noche de Cecilia. Tras aquel encuentro, la presentadora no escatimó a la hora de mostrar públicamente sus impresiones sobre el encuentro con declaraciones como “Menem me hizo sentir una mujer muy especial”, “él conquistó mi corazón” o “con él sentí la sensualidad del tango”. Se rumorea que después de la entrevista Carlos se quedó impresionado con su belleza y la invitó a cenar, a lo que ella aceptó, alargándose la velada hasta el día siguiente, noche en que la Miss conoció la Casa Rosada. El romance quedaría al descubierto posteriormente por unas fotos de la pareja en Miami, que publicó la revista Caras. Después las citas se hicieron habituales: al Palacio de Gobierno, a su casa de Anillaco, a fiestas… Hasta que en 2001 se casaron, sin importarles los 34 años de diferencia que los separaban y de cuya unión nació un hijo, Máximo Saúl Menem Bolocco.

El cuento de hadas duró hasta que en 2007 la aún esposa del ex presidente argentino fue captada por un paparazzi mientras tomaba el sol en topless en su casa de Miami y en compañía del empresario italiano Luciano Marocchino. Éste fue el fin de la relación.

 

 
Bajo rayos X
 Carlos Saúl Menem
Gran aficionado al fútbol, cosechó una gran amistad con Maradona, lo que le llevó a disfrutar, no sólo de su presencia, si no también de juergas y gusto por las mujeres. Se dice que se pasaban días encerrados, ya fuera en las oficinas presidenciales o en la casa de Diego, con numerosas féminas. Menem contrajo nupcias con Zulema Fátima Yoma en 1971 con quien tuvo dos niños. A pesar de esto, no quiso renunciar a sus farras nocturnas, lo que le llevó a la ruptura de su matrimonio. Fue después cuando Carlos conoció a Cecilia Bolocco y fue con ella con quién probó de su propia medicina.

 Cecilia Bolocco
Bolocco también ha sido objetivo de la prensa por sus relaciones sentimentales. En 1990 contrajo matrimonio con el productor de televisión estadounidense Michael Young, de quien se separía a mediados de los 90. También tuvo una relación sentimental con el animador de televisión y compañero en Viva el Lunes, Kike Morandé, casado en ese momento. Luego se le vinculó sentimentalmente con el cantautor Keko Yunge y el escritor Paulo Coelho. En 2001 contrae matrimonio con Carlos Menem y en 2007 llega el divorcio por el escándalo protagonizado por la bella ex Miss Universo chilena.
 
 
 

 

  
Los presidentes también se esconden en los armarios
Cuando hablamos de belleza y poder siempre nos imaginamos a los presidentes rodeados de hermosas (y menos hermosas), señoritas dispuestas a cumplir todos sus deseos. Pero en los armarios presidenciales también se han ocultado intensas pasiones. Así, por ejemplo, Theodore Roosevelt, el 26º presidente de Estados Unidos, amante de las tradiciones y puritano extremo, producto de una rígida educación, en la intimidad diplomática era un homosexual que daba rienda a sus inclinaciones con su “amigo íntimo” Jules Jusserand, embajador de Francia en el país.

Teddy, apelativo con el que se conocía al presidente y que da lugar al nombre del mítico osito de peluche, nunca mostró interés por el sexo ni las mujeres. Hasta que a los 22 años conoció a Alice Hathaway, de la que se enamoró profundamente y con la que contrajo nupcias en 1880. Con ella disfrutó por primera vez de los placeres de la carne y fue tanto lo que le gustó que el matrimonio se convirtió en un infierno para su esposa, incapaz de apagar su fogosidad. A los cuatro años Alice muere durante una complicación en el parto de una niña que sólo vivió dos días. En 1886 Roosevelt vuelve a casarse con Edith Carow quien se convirtió, en 1901, en primera dama de los Estados Unidos. Fue en este trayecto político cuando conoció a Jules del que ya no se separaría en muchos años. Se comenta que los dos ‘amigos’ solían ir a nadar al río Potomac completamente desnudos y que era allí donde se desataban sus instintos sexuales más ocultos, en una sociedad extremadamente cristiana en la que, incluso, el uso del preservativo era un asesinato. ¿Qué hubiera ocurrido si la sociedad americana se hubiera enterado de las inclinaciones sexuales de un hombre ‘respetable’ que resumió el sentimiento de la época al decir que una mujer blanca protestante que evitaba el embarazo era responsable de un crimen en contra de la raza?

 

Terra / Miriam Montero, Sport Managers

 

¿Son tan idílicas estas parejas?

macord 03/12/2008 @ 04:31

Secretos de pareja entre los famosos
 

¿Os creíais que todos los famosos emparejados eran absolutamente felices? ¿Que a ninguno le ha dado un ataque de celos de esos que hacen historia? Pues quitáos esa idea de la cabeza. Os vamos a contar los mejores ejemplos de iras, celos, envidias y demás problemas parejiles.

Desde los aparentemente idílicos Brad Pitt y Angelina Jolie, hasta el ultra-mega-mediático matrimonio Beckham tiene 'desajustes' en sus parejas. La fama no hace que te libres de las desavenencias entre cónyuges o parejas.

Angelina Jolie y Brad Pitt
Ella es la mujer más sexy del mundo, guapa hasta reventar, y siempre espectacular, pero tiene sus inseguridades ocultas.  Los celos no le dejan vivir... ni a ella ni a él. Y le ha prohibido a Brad rodar peli o quedar con cualquiera de sus ex. El resultado: cuando se enteró de que Gwyneth Paltrow iba a coincidir con su churri en un rodaje, montó en cólera y consiguió que la despidieran. Ha sido sustituída por Sharon Stone.

         
 
 

Brad Pitt y Angelina Jolie
Ella es la mujer más sexy del mundo pero los celos ... no la dejan vivir. Ni a ella ni a él.
 
 
  
 

David y Victoria Beckham
Ella se ha tragado lo de Rebecca Loos, lo de Esther Cañadas y lo de Anita Obregón, que sepamos. Según Vicky, han salido de estos baches más fuertes, aunque todos pensamos que lo que de verdad le interesa a ambos es lo rentables que son juntos...

Sarah Jessica y Matthew Broderick
Los rumores de una infidelidad por parte de él les han acechado durante los últimos meses. Ella dejó las cosas claras paseando por Manhattan del brazo de su todavía marido. Vamos, que le perdonó y punto. Según las malas lenguas, sólo están juntos por su hijo. Como muchos.

John Travolta y Kelly Preston
Llevan juntos 17 añitos pero siempre se ha comentado que él podría ser homosexual. Ellos han hecho caso omiso pero está claro que este tipo de comentarios no son plato de gusto para nadie.

David Duchovny y Tea Leoni
No ha podido ser. El ha luchado de todas las maneras posibles contra su adicción al sexo, pero la pareja no lo ha resistido y han anunciado su divorcio. Llevaban casados desde el 97. Una pena.

¿Quieres que lo vuestro dure?

macord 03/12/2008 @ 04:29

Así te querrá para siempre

 

Donde tú ves defectos, sencillez o falta de glamour, ellos pueden ver auténticas joyas. A veces lo que más les enamora de ti es lo que menos dejas ver. Te contamos qué es lo que a ellos les engancha de una mujer.

¿Por qué el día que te pones el súper modelazo no ligas nada de nada y el día que vas a hacer la compra en chándal no paran de decirte piropos por la calle? Algunas veces las mujeres tenemos una idea totalmente equivocada de lo que les gusta y les enamora a los hombres.

Hemos hecho una pequeño encuesta a un grupo de hombres de edades entre los 25 y los 45 años para saber qué es lo que de verdad les engancha de nosotras y lo que les haría querer comprometerse toda la vida. Todo ello, por supuesto, con un toque de humor, justo el que a ellos les gustaría que le pusiéramos a las relaciones de pareja…

 

  

¡No te arregles tanto!
A ellos les encantas en pijama o braguitas nada más despertarte, en chándal, recién salida de la ducha con el pelo mojado, en vaqueros y zapatillas… Y, sobre todo, con la cara lavada. Todos los hombres con los que hemos hablado nos han dicho lo mismo: el exceso de maquillaje les tira para atrás y cuando vamos súper fashion les parecemos algo artificiales”. Por supuesto, de vez en cuando les gusta vernos con tacones y un vestido bonito, pero su máxima es la naturalidad.

¡Arriba la naturalidad!
Siguiendo con el apartado anterior, ellos recalcan especialmente la naturalidad, no sólo en cuanto al aspecto sino a la hora de comportarnos. Citando sus propias palabras, no les gustan nada las 'mujeres estiradas, súper fashion, que estudian cada palabra o movimiento'.

A cierta edad les cansan especialmente las tácticas, los límites y las estrategias. “No hay más atractivo que una mujer que se comporta con naturalidad en cualquier lugar y situación, que sabe ser sencilla y decir lo que piensa, que viene a hablarte si le apetece o te da un beso si así lo siente” (Néstor, 40 años, ingeniero). En la cama, la naturalidad resulta imprescindible para todos, sobre todo a la hora de dar rienda suelta a tus deseos…

Chicas todoterreno
Que seas capaz tanto de ir a un restaurante de lujo como a una casa de comidas, que puedas ir a bailar a un sitio de moda y al día siguiente te pongas las botas de montaña, que te guste tanto viajar como quedarte en casa viendo una peli… Una mujer capaz de hacer muchas cosas y de moverse en contextos muy diferentes les resulta muy atractiva.

A ellos les gustaría tener a su lado a una chica que les acompañara a ver un partido de fútbol, a hacer descenso de ríos o a la que no se le caigan los anillos si se tiene que ir a dormir a un albergue. Que seas capaz de hacer cosas diferentes y te superes a ti misma les produce mucha admiración.

 

 
Nos gusta que la mujer que está a nuestro lado nos haga la vida fácil, que sea divertida y alegre
 

Sonríe por favor
¿En qué mujer se fijan más? Aunque te sorprenda, todos dicen que en la que más sonríe. “Sí, somos simples y nos gusta que la mujer que está a nuestro lado nos haga la vida fácil, que sea divertida y alegre”. Según nos cuentan, lo que peor llevan son las mujeres serias, las que se hacen las víctimas, las que se enfadan por todo, las que hacen reproches y las que no saben reírse de la vida. A la hora de elegir pareja, prefieren, sin duda, “una mujer divertida a una que esté buenísima pero tenga cara de acelga todo el día” (Carlos, 36 años, profesor).

Además, nos confiesan, a la hora de ligar siempre les inspira más confianza una mujer que sonríe. “Cuando veo un grupo de chicas, siempre me voy hacia la que más se ríe, aunque no sea la más guapa”, dice Ernesto, un comercial de 29 años. “No me apetece nada que una chica me responda mal o me ponga mala cara sólo porque me acerco a hablar con ella; por muy guapa que sea, ni me molesto”, añade.

 

 
Compañera… ¡sexual!
Cuando les preguntamos a ellos qué tiene que tener su pareja para querer pasar el resto de su vida con ella, todos recalcan que quieren tener una buena compañera sexual. Necesitan tener sexo tanto en cantidad como en calidad; su mayor sueño es tener a su lado a una mujer que les desee y siempre esté dispuesta para el sexo.
Para ellos también es importante que ellas disfruten, no quieren tener a su lado a una mujer pasiva en la cama. ¿Algunos secretos? Les gustaría ver pelis eróticas en pareja, que te compres lencería sexy, que te disfraces para ellos, que te apasione hacer felaciones, que les enseñes cómo darte placer, que hables de sexo y te apetezca practicarlo en sitios prohibidos.
 
 
 
 

Come y disfruta de la vida
Están hartos de decírnoslo: a ellos les gustan las curvas. Cuando te invitan a cenar, es para que disfrutes de la comida, no para que te comas una triste ensalada. Y si lo haces con las manos, mejor, les resulta súper sexy ver a una mujer comiendo con naturalidad y, tal vez, chupándose pícara un dedo, ofreciéndote chocolate con otro, compartiendo la cuchara con ellos…

No quieren tener a su lado a una mujer esquelética, si tienen que elegir, siempre van a preferir a la que tenga pecho, trasero y caderas. Ellos se dan la vuelta en la calle cuando ven a una mujer tipo Marylin, no cuando ven a una modelo de pasarela. “Mejor un par de kilos de más bien repartidos, que un saco de huesos donde no hay nada que tocar”.

 

  

Seguridad en ti misma
'No hay nada más atractivo que una mujer que sabe lo que quiere, sobre todo cuando lo que quiere eres tú', nos dice uno de los hombres con los que hemos hablado. Sin resultar prepotentes, les encantan las mujeres que hacen lo que quieren y dicen lo que piensan, las mujeres sumisas son de una generación con la que ya no se identifican.

Esta seguridad en sí mismas la extienden también a los complejos. 'Nadie es perfecto, y una mujer segura de si misma es muy sexy'. En la cama les importan mucho menos tus defectos que tu actitud. 'Hay mujeres que siempre quieren hacerlo con la luz apagada, que casi no se quitan la ropa, que no son capaces de probar nuevas cosas por sus complejos, y eso limita mucho', dice Antonio, un entrenador personal de 34 años.

¡Lista para el sexo!
Aquí no hay dudas. Te puedes hacer la interesante o la difícil en cualquier aspecto, menos en la cama. Lo que más les engancha de una mujer es que le guste practicar sexo y que esté siempre dispuesta (¡si es posible!). Lo del dolor de cabeza, el sueño y el cansancio lo llevan fatal. Según la mayoría, la falta de sexo en una pareja es lo que más incita a la infidelidad. Pero no quieren tener a su lado a alguien que se deje hacer, también nos piden que seamos activas y estemos abiertas al juego. Textualmente: 'si les gusta practicar el sexo oral, firmamos de por vida'.

Cuida los detalles
Ellos también tienen su corazoncito, y nosotras no siempre somos tan detallistas como pensamos. 'Dejé a mi novia porque no me cuidaba', nos confiesa Ernesto, un abogado de 37 años. 'Desde que nos fuimos a vivir juntos nuestra vida se convirtió en pura rutina; cada vez que yo intentaba hacer algo especial o sorprenderla, reaccionaba con pocas ganas y ninguna ilusión'. A ellos les gusta que les sorprendan con lencería sexy, que les esperes desnuda en la cama, que les regales flores o que quieras ir a cenar una hamburguesa un lunes por la noche. También necesitan que les digan que están guapos, que son atractivos y ¡los mejores en la cama!

Mantén tu independencia
A ellos se les hacen muy cuesta arriba las mujeres dependientes. Y llevan fatal que les controlen, les pongan límites (fuera de los normales en una pareja) o les reclamen atención permanente. 'Mi novia me vuelve loco porque no me necesita', dice Javier, un publicita de 31 años, entre risas. 'Tiene sus propios amigos y amigas, le gusta estar sola de vez en cuando y hace bastantes planes por su cuenta'.

'Aunque al principio me costó asumir que no quisiera estar siempre conmigo (¡puro ego!), ahora me encanta que sea así y hace que siempre tenga ganas de verla. Su forma de ser hace que no me acomode, ¡que me lo tenga que seguir currando para que no se vaya con otro¡'.


Quién Soy

Categorías

Tags

Mis Tags

Sindicar