El último romance presidencial en saltar a las páginas rosas ha sido el de Nicolas Sarkozy y la ex modelo, y también cantante, Carla Bruni. Pero los excesos y apetitos carnales de los presidentes no es una novedad. ¿Quién no conoce el escándalo protagonizado por Clinton y su becaria? ¿Y la historia nunca desvelada entre Kennedy y Marilyn? ¡Bienvenidas a la erótica del poder!
Sonados romances o affaires de una noche han enmarcado el mandato de algunos presidentes, por encima incluso de sucesos políticos realmente importantes. Por ello, para muchas cabezas bienpensantes y de moralidad extrema, no resulta nada cómodo ver cómo su presidente pasea un amor dudoso sin respetar esa discreción que se le exige por representar en su persona a la propia nación. Esto es lo que les ha pasado a Sarkozy y Carla Bruni, quienes desde el primer día hicieron público un idilio algo controvertido que, finalmente, acabó en un matrimonio celebrado en el mismísimo Palacio del Elíseo.
Estrellas del mundo del cine, la música y sobre todo las pasarelas, son las favoritas de los máximos dirigentes. Pero también prostitutas e incluso becarias han caído en las redes tejidas sobre las sábanas presidenciales. La carne es débil y a veces resulta muy difícil no sucumbir a los encantos de estas jovencitas que se acercan, raramente enamoradas, como abejas a un panal de miel buscando, quizás, estatus social, prestigio o simplemente popularidad. De Mónica Lewinsky a Marilyn Monroe, pasando por Cecilia Bolocco. Es la unión del poder y la belleza. Un poder que se convierte en la principal arma de seducción de un presidente y, en ocasiones, también en su ruina.
Sarkozy y Carla Bruni han elegido el camino de ‘en medio’, fuera de cualquier pudor oficial, para dar a conocer su relación, pero la gran mayoría han utilizado sus influencias para ocultar sus andanzas nocturnas, como el mismísimo Jacques Chirac o François Mitterrand. Y es que, como afirma Carla Bruni, “La inteligencia es sexy”, ¿o realmente quiso decir el poder (social, intelectual, político o económico)? Para muchas, el mejor de los afrodisíacos. Por cierto, ¿alguien sabe dónde ligan los presidentes más influyentes del mundo?
Belleza y glamour en el Elíseo
Fueron los reyes indiscutibles del papel cuché el pasado año. Más de medio mundo siguió sus andanzas hasta darse el “sí quiero”. Ella ex modelo y cantante, él presidente de Francia, por el partido conservador (todo sea dicho). Entre ambos un amor raudo y veloz, por el que nadie apostaba… y siguen sin apostar.
Lo extraño de todo esto no es el romance en sí, si no todo lo que ha rodeado al mismo. Una compleja telaraña de maridos, novios y queridos, además de declaraciones previas nada favorecedoras a la relación. Por un lado Carla Bruni, coleccionista de amantes y defensora de la monogamia sucesiva, no duda en renunciar a relaciones largas en su búsqueda de la pasión. Además sus numerosas portadas de revistas “como Dios la trajo al mundo” suponen un handicap para su papel de primera dama. En el otro lado, Nicolas Sarkozy que apenas dos meses después de tener en sus manos el divorcio de Cecilia Ciganer, proclama al mundo un nuevo amor, a pesar de filtrarse unos SMS a su ex a ocho días de la boda con Bruni, en los que se decía “Si vuelves, anulo todo”.
Con estos antecedentes, pocos son los que apuestan por esta relación, sobre todo sus enemigos políticos que no paran de hablar de frivolidad. Trajes de YSL o Tom Ford, avión privado, paseos en yate, maletas y más maletas. Para muchos, conductas ‘fashionistas’ más propias de la jet set que de un presidente de una nación.
Bajo Rayos X
Carla Bruni
Cuenta con una lista de novios y amantes en su haber nada despreciable. A Eric Clapton lo dejó por Mick Jagger, después estuvo con Osvaldo Muñiz, Donald Trump, Vincent Pérez, Arno Klarsfeld (abogado), Jean-Paul Enthoven (editor literario) y con su hijo Raphaël Enthoven, filósofo con quien tuvo a su único hijo.
Nicolas Sarkozy
Se casó con Dominique Culioli, con la que tuvo dos hijos. Su segunda mujer, Cécilia Ciganer Albéniz, dejó a su marido Jacques Martin, por él. Se comenta que el amor surgió entre ellos durante la ceremonia de boda de ella oficiada por Nicolas. De esta relación nació Louis, en 1997. Y de aquí, a Carla Bruni. ¿Cuánto durará en esta ocasión el amor?
“Happy Birthday Mr. President”
¿Quién no ha visto alguna vez el vídeo en que Marilyn Monroe explota toda su sensualidad para felicitar públicamente al presidente de los Estados Unidos en ese momento, John Fitzgerald Kennedy? Con este acto quedó constancia que entre la actriz y el ‘hombre más influyente del mundo’ había algo más que cordialidad. Se rumorea que Marilyn estuvo tan provocativa en su felicitación que él se enfadó y desde entonces no respondió a sus llamadas. Así fue cómo comenzaron los problemas para la desdichada y quizás enamorada Norma Jean Baker, su nombre real.
Una chica de barrio con apariencia de ‘tonta’, pero con unas curvas de impresión que sabía explotar a su interés, ¿quién se podía resistir? John no lo hizo. Nunca se les vio en público juntos, pero la relación era un secreto a voces. Hicieron el amor por primera vez en los Ángeles, cuando Kennedy estuvo para la Convención Nacional Demócrata en 1960. Durante dos años, muchos fueron los encuentros sexuales de la pareja, tantos que llegó a preocupar a las altas esferas del país. Pero desde el famoso cumpleaños los contactos físicos desparecieron ya que el FBI tenía información del romance así que, de continuar, la imagen de la nación podría verse afectada.
Su trágica muerte, oficialmente por sobredosis de barbitúricos, la convirtió en un mito dentro y fuera de las pantallas. Una muñeca rota del voraz Hollywood, usada y abandonada por hombres poderosos. A pesar del tiempo que ha pasado desde que falleció, la duda se sigue manteniendo, ¿suicidio o asesinato? Está claro que para los Keneddy, Marilyn era un estorbo, fascinantemente atractivo, pero estorbo. Ésta es la encarnación de la cara amarga de la belleza, la fama y el poder.
Bajo Rayos X
John Fitzgerald Kennedy
Se rumorea que perdió su virginidad a los 17 años con una prostituta en un burdel de Harlem. También se dice que su primera esposa fue Durie Malcom, una mujer de la alta sociedad de Florida. En 1953 John conoce a Jacqueline Bouvier, Jackie Kennedy y después Onassis, con la que contrae matrimonio. En su currículum se contabilizan cientos de chicas, como la periodista de televisión Nancy Dickerson, la modelo Pamela Farrington y la actriz Audrey Hepbrun, por la que estaba totalmente deslumbrado. Otras estrellas de Hollywood como Jean Simmons, Lee Remick, Angie Dickinson, Jane Mansfield o Sofía Loren, también pasaron por su cama pero, sin duda, la que más huella le dejó fue Marylin Monroe.
Marilyn Monroe
La dulce Norma Jean Baker, víctima de abusos sexuales cuando apenas contaba con ocho años, se casó por primera vez a los 16 años, con un empleado de una empresa de aviación de 21 años. A partir de aquí, en su lista de amantes figuran un dramaturgo, Arthur Miller, un deportista, Joe DiMaggio, algunos actores de Hollywood, un presidente, John Kennedy, y un presidenciable, Robert, hermano de Kennedy con el que se dice que se lió por despecho.
La Lewinsky y su vestido azul
Uno de los escándalos presidenciales más sonados en los últimos tiempos fue el protagonizado, en 1998, por Bill Clinton y Monica Lewinsky. Linda Tripp, una secretaria amiga de Lewinsky, fue quien sacó a la luz esta historia gracias a unas grabaciones secretas de conversaciones telefónicas que mantuvo con la becaria sobre el idilio que había vivido en la Casa Blanca. Tras hacerse públicas, la joven Monica de 23 años admitió haber tenido sexo oral en el despacho oval, hecho que, en un principio, negó Clinton bajo juramento. Las pruebas irrefutables presentadas después, con la aparición de rastros de semen en un vestido azul, obligaron a Bill ha admitir el ‘romance’ con estas palabras: “Hice algo por la peor razón posible. Sólo porque podía hacerlo”.
Esta historia culminó con una acusación penal en contra del presidente por un delito de perjurio y obstrucción a la justicia en una demanda por acoso sexual que tuvo como resultado, después de meses de testimonios conflictivos y reclamos legales, la absolución de todos los cargos. Pero este hecho le hizo daño a su imagen, quedando como un mentiroso delante de todo el mundo y de su propia mujer, quien amenazó con dejarle y alejarlo de su hija Chelsea. Sin embargo, el matrimonio ha salido adelante por encima del caso Lewinsky. A pesar de que se afirma que Hillary se quejaba a su marido diciendo “Bill, necesito hacer el amor más de dos veces al año”, siguen juntos y se les ha visto muy unidos en la campaña en la que ella luchaba por representar a los demócratas en su ascenso a la presidencia. Si lo hubiera conseguido, ¿tendríamos becario en el despacho oval?
Bajo Rayos X
Bill Clinton
Las acusaciones de infidelidad marital siempre han planeado sobre Bill. El 42º presidente de Estados Unidos conoció a Hillary Rodham en la Facultad de Leyes de Yale y la convirtió en su jefa de campaña en las elecciones para el Congreso, en 1974. Un año después ya estaban casados, a pesar de los rumores que relacionaban a Clinton con sus colaboradoras. El periódico The Star afirmaba a toda página: “El candidato demócrata Bill Clinton fue infiel con Miss América”. Después de hacerse público esta historia apareció Gennifer Flowers, una ex cantante de un club nocturno, quien aseguró que había sido su amante durante doce años. Se dice también que Bill se encargó de ocultar la paternidad del hijo que engendró con Ann Williams, una prostituta negra. Hasta que apareció Mónica Lewinsky, quien puso ‘patas arriba’ el país.
El harén de “Il cavaliere”
El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, más que por su política de tintes mafiosos y autoritarios, es conocido por sus salidas de tono misóginas y por su atracción por las mujeres bellas. Por ello, no es nada raro que le hayan pillado en situaciones como las captadas por el Corriere della Sera, en las que se ve a “Il cavaliere” rodeado de cinco jovencitas en su mansión de Cerdeña.
Pero no sólo estos hechos han hecho tambalear los cimientos de su matrimonio con Veronica Lario, también su boca y sus largas manos han provocado la ira de su actual esposa. Así, hace un tiempo Lario obligó a su marido, con quien lleva 28 años de relación, a que la ofreciera una disculpa pública en La Reppublica después de coquetear y lanzar piropos en una fiesta a la modelo venezolana Ayda Yespica (“Con vos iría a cualquier parte”), y a la artista Mara Carfagna (“Si no estuviera casado con vos me casaría”), actual Ministra de Igualdad de Oportunidades en el gabinete de Berlusconi. Los elogios para dichas mujeres fueron “ocurrencias dichas sin pensar, palabras galantes y frivolidades de un momento”, argumentó en su momento Berlusconi.
Las perlas de Berlusconi
Silvio Berlusconi siempre se ha caracterizado por su capacidad de abrir la boca con frases machistas que quedarán para la historia de Italia. Éstas son algunas de la perlas ‘berlusconianas’:
“Zapatero tendrá dificultad en gobernar con tanta ministra”. El primer ministro italiano bromea sobre el gabinete de Zapatero con calificativos como “demasiado rosa”.
“La izquierda no tiene gusto, ni siquiera cuando se trata de mujeres. Nuestras candidatas son más hermosas. En el Parlamento, no hay comparación”. Sin comentarios.
Otra frase que demuestra que para Berlusconi las mujeres son simples floreros es la siguiente: “Otra razón de peso para invertir en Italia es que tenemos bellísimas secretarias… chicas soberbias”.
A las seguidoras más veteranas se atrevió a calificarlas en un mitin de “sección menopausia”, él, a sus operadísimos 72 años, y las exhortó a hacer pasteles para sus seguidores.
Ante esto, Verónica Lario que había mostrado su carácter cuando le obligó a disculparse en público por su actitud denigrante para con ella, ahora agacha las orejas con el siguiente comentario:
“La mujer debe ser el ángel moral del hogar” y “siempre debe estar dispuesta a ofrecer una caricia o a servir a través de simples gestos hogareños”. Además, la ‘dulce esposa’ afirma que las mujeres no pueden dejarse llevar por el poder ni por el dinero, algo que se engloba dentro de las tareas de los hombres. Según sus palabras, “ellos deben conocer ese papel tradicional que le corresponde a la mujer”.
Carlos Menem y Cecilia Bolocco, 34 años de diferencia y un escándalo
Carlos Saúl Menem, presidente de Argentina de 1989 a 1999, probó de la medicina de la infidelidad en su segunda esposa Cecilia Bolocco.
Mujeriego empedernido, y amigo de fiestas donde las féminas eran el plato fuerte de la velada, conoció en 1999 a Bolocco, una celebridad latina en Estados Unidos y ex Miss Universo chilena, gracias a la entrevista que la rubia le efectuó para su programa de Canal 13, La Noche de Cecilia. Tras aquel encuentro, la presentadora no escatimó a la hora de mostrar públicamente sus impresiones sobre el encuentro con declaraciones como “Menem me hizo sentir una mujer muy especial”, “él conquistó mi corazón” o “con él sentí la sensualidad del tango”. Se rumorea que después de la entrevista Carlos se quedó impresionado con su belleza y la invitó a cenar, a lo que ella aceptó, alargándose la velada hasta el día siguiente, noche en que la Miss conoció la Casa Rosada. El romance quedaría al descubierto posteriormente por unas fotos de la pareja en Miami, que publicó la revista Caras. Después las citas se hicieron habituales: al Palacio de Gobierno, a su casa de Anillaco, a fiestas… Hasta que en 2001 se casaron, sin importarles los 34 años de diferencia que los separaban y de cuya unión nació un hijo, Máximo Saúl Menem Bolocco.
El cuento de hadas duró hasta que en 2007 la aún esposa del ex presidente argentino fue captada por un paparazzi mientras tomaba el sol en topless en su casa de Miami y en compañía del empresario italiano Luciano Marocchino. Éste fue el fin de la relación.
Bajo rayos X
Carlos Saúl Menem
Gran aficionado al fútbol, cosechó una gran amistad con Maradona, lo que le llevó a disfrutar, no sólo de su presencia, si no también de juergas y gusto por las mujeres. Se dice que se pasaban días encerrados, ya fuera en las oficinas presidenciales o en la casa de Diego, con numerosas féminas. Menem contrajo nupcias con Zulema Fátima Yoma en 1971 con quien tuvo dos niños. A pesar de esto, no quiso renunciar a sus farras nocturnas, lo que le llevó a la ruptura de su matrimonio. Fue después cuando Carlos conoció a Cecilia Bolocco y fue con ella con quién probó de su propia medicina.
Cecilia Bolocco
Bolocco también ha sido objetivo de la prensa por sus relaciones sentimentales. En 1990 contrajo matrimonio con el productor de televisión estadounidense Michael Young, de quien se separía a mediados de los 90. También tuvo una relación sentimental con el animador de televisión y compañero en Viva el Lunes, Kike Morandé, casado en ese momento. Luego se le vinculó sentimentalmente con el cantautor Keko Yunge y el escritor Paulo Coelho. En 2001 contrae matrimonio con Carlos Menem y en 2007 llega el divorcio por el escándalo protagonizado por la bella ex Miss Universo chilena.
Los presidentes también se esconden en los armarios
Cuando hablamos de belleza y poder siempre nos imaginamos a los presidentes rodeados de hermosas (y menos hermosas), señoritas dispuestas a cumplir todos sus deseos. Pero en los armarios presidenciales también se han ocultado intensas pasiones. Así, por ejemplo, Theodore Roosevelt, el 26º presidente de Estados Unidos, amante de las tradiciones y puritano extremo, producto de una rígida educación, en la intimidad diplomática era un homosexual que daba rienda a sus inclinaciones con su “amigo íntimo” Jules Jusserand, embajador de Francia en el país.
Teddy, apelativo con el que se conocía al presidente y que da lugar al nombre del mítico osito de peluche, nunca mostró interés por el sexo ni las mujeres. Hasta que a los 22 años conoció a Alice Hathaway, de la que se enamoró profundamente y con la que contrajo nupcias en 1880. Con ella disfrutó por primera vez de los placeres de la carne y fue tanto lo que le gustó que el matrimonio se convirtió en un infierno para su esposa, incapaz de apagar su fogosidad. A los cuatro años Alice muere durante una complicación en el parto de una niña que sólo vivió dos días. En 1886 Roosevelt vuelve a casarse con Edith Carow quien se convirtió, en 1901, en primera dama de los Estados Unidos. Fue en este trayecto político cuando conoció a Jules del que ya no se separaría en muchos años. Se comenta que los dos ‘amigos’ solían ir a nadar al río Potomac completamente desnudos y que era allí donde se desataban sus instintos sexuales más ocultos, en una sociedad extremadamente cristiana en la que, incluso, el uso del preservativo era un asesinato. ¿Qué hubiera ocurrido si la sociedad americana se hubiera enterado de las inclinaciones sexuales de un hombre ‘respetable’ que resumió el sentimiento de la época al decir que una mujer blanca protestante que evitaba el embarazo era responsable de un crimen en contra de la raza?
Terra / Miriam Montero, Sport Managers